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Enajenadxs #3

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1. Casi una presentación
2. Los jueces ordenaron casi 5.000 ingresos en centros psiquiatricos el año pasado
3. Tontxs y orgullosxs
4. Medicacción
5. Que vuele la lechuza
6. Fragmentos

CASI UNA PRESENTACIÓN ...

"No tengas miedo. Sólo ve hacia delante y juega" Charlie Parker.

Año 17 de la era Orwell -Primavera -

Hasta aquí hemos llegado, y algo es algo. Antes de nada, queremos:

1) Dar las gracias a tod*s l*s compañer*s que han fotocopiado, distribuido, discutido
este zine\'. El saber que hay para quien todo esto no le es indiferente es lo mejor que nos podía pasar.

2) Mandar a la mierda a todos esos grandilocuentes charlatanes (siempre repulsivos) que juegan a ser irrisorias vanguardias intelectuales de no se sabe muy bien qué movimiento, y que en su día miraron con desprecio y esbozando alguna que otra sonrisilla esta publicación. Quien quiera entender, que entienda.

3) Pedir disculpas a la redacción del Molotov por habérsenos ocurrido la posibilidad de que nos reseñasen el número 1 de este puñao de fotocopias grapadas. Sentimos de todo corazón haber pedido algún tipo de apoyo a un medio de contrainformación de semejante tradición y prestigio.

Ahora que nos hemos liberado de amores y resentimientos (somos unos resentidos conscientes y orgullosos), podemos continuar ...

El Invierno ya pasó, y nos dejó un espantoso sabor de boca. Continuamos cosechando derrotas, tantas que hace ya tiempo que perdimos la cuenta. Nos llovieron demasiados palos en este Madrid, y todavía andamos un poco perdid*s. Eso sí, algo hemos aprendido ... resistir ya nunca más significará vencer. La resignación no podrá tener lugar en nuestras almas inquietas, éstas han encontrado por fin su deseo: latir con la mayor fuerza posible. No queremos sobrevivir, no queremos aspirar a la autogestión de nuestra tristeza ... "de la misma manera que ya no hay chantajes que nos hagan aceptar esta realidad miserable, tampoco los hay para que dejemos en pie este mundo". Hemos comprendido que una vida llena de sorpresas es mucho mejor que una vida sin ellas.

Los tiempos cambian, la rabia crece. No somos dueñ*s de nuestras vidas y lo sabemos. Eso nos convierte en proletarios. Para los verdaderos dueños de nuestra existencia no somos más que loc*s, mercancías, trabajadores precarios, vándalos, inadaptad*s, drogadict*s, vag*s, estudiantes sin presente ni futuro, putas, subproductos. No les interesamos, ya no pueden damos trabajo y apenas podemos consumir. Mientras ellos se ponen de acuerdo en cómo gestionar este sistema, nosotr*s agonizamos en sus hospitales, en las universidades, en los manicomios, en las fábricas-almacenes-tiendas-oficinas-etc, en las calles, en la cárcel ... en los dominios del viejo mundo. Paso a paso vamos aprendiendo de nuestros errores, y de los pocos aciertos que hemos cometido ...

Somos supervivientes del Sistema de Salud Mental, fuimos y somos psiquiatrizad*s, y hemos tomado una determinación: PREFERIMOS ESTAR FURIOS*S A ESTAR TRISTES. Nos hemos decidido a enfadarnos en un mundo en donde palabras como consenso, diálogo o tolerancia se encuentran revestidas de un halo sagrado. Parece que nadie se atreve a preguntarse quién sacó a escena esta colección de anatemas. Sin embargo, no es excesivamente dificil dar con la respuesta ... las personas se dividen en decididores y ejecutantes, en explotadores y explotados, la Máquina basa su funcionamiento en esta división de los papeles. La condición siguiente que hace que no se pare, que no sufra ningún percance, es la siempre necesaria paz social. Sin ella, la articulación entre los que deciden y los que hacen sería imposible. Por eso se hace necesario que los pisad*s toleremos, dialoguemos y alcancemos consensos con quienes nos pisan. Aceptarlo es señal de sentido común, civismo y talante democrático ... lo contrario es lo propio de l*s violent*s, l*s salvajes y l*s enfem*s mentales. Lo único que podemos hacer, es asumir nuestra condición y tirar a dar.

L*s chic*s mal*s están enfadados, quieren a ajustar cuentas y sonríen junto a las hogueras. No pedirán perdón ya nunca más.
BES.O.S.

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LOS JUECES ORDENARON 5.000 INGRESOS EN CENTROS PSIQUIÁTRICOS EL AÑO PASADO.
"El País". Secc. Madrid. Lunes 29 de Enero del 2001.

Los jueces de Madrid ordenaron el año pasado casi 5.000 ingresos involuntarios de ciudadanos en centros psiquiátricos de la región, casi mil más que en 1999, según datos que figuran en un avance de la memoria de actividades de los juzgados de la Plaza de Castilla de Madrid relativa al año 2000. Dos juzgados (los números 30 y 65) se encargan en Madrid de supervisar los internamientos involuntarios en centros psiquiátricos.

El avance de la memoria indica la enorme actividad de estos dos juzgados. En 1999 fueron 4.034 las personas que ingresaron en instituciones psiquiátricas por mandato judicial. En el 2000, la cifra de ingresos involuntarios se ha elevado a 4.941. En algunos casos se tratan de las mismas personas que sufren cuadros maniacos esporádicos que requieren asistencia médica urgente y, en no pocos casos, prolongada. Los enfermos mentales que cometen delitos graves suelen ir a centros penitenciarios psiquiátricos, y, si se trata de delitos leves, a las áreas psiquiátricas de la red sanitaria pública.

El internamiento de una persona en un centro contra su voluntad, haya o no cometido un delito, precisa de autorización judicial. "En el 2000, 4.250 personas con cuadros graves fueron conducidas directamente a un centro psiquiátrico, si bien inmediatamente después se comunicó la hospitalización al juez para que autorizase o no el internamiento", explica el juez decano de Madrid, Fernando Fernández Martín. "También hubo otros 691 casos de personas cuyas familias solicitaron previamente al juez de internamiento y este lo validó", añade. "

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TONTAS Y ORGULLOSAS

La psicología cuenta con los tests (ya sean de personalidad, inteligencia, aptitudes etc) como sus instrumentos principales a la hora de evaluar "sujetos".

Los tests se suponen instrumentos rigurosos y objetivos, y sirven para medir una serie de constructos tan esenciales para la psicología experimental como irreales.

¿Qué es por ejemplo la inteligencia?

Para ser sincera, después de cuatro años estudiando psicología, no lo sé. Aunque viendo cosas como ésta empiezo a ver por dónde van los tiros...

La "Escala de inteligencia de Wechsler para adultos" (WAIS-IlI) es una batería de tests de inteligencia, que según dice el tal D. Wechsler en el prólogo de su manual de instrucciones, "Es un instrumento para la evaluación de la capacidad intelectual, un herramienta esencial a utilizar en una extensa variedad de contextos, principalmente, dentro del contexto escolar y clínico ...".

Vamos, que como herramienta esencial, podemos afirmar que el WAIS es considerado una buena forma de medida de la inteligencia (afirmación ampliamente respaldada por un montón de cálculos estadísticos y un sin fin de profesionales de la psiquiatría y la psicología).

Pues bien, el WAIS-III consta de 14 pruebas, una de las cuales dice así:

"El sujeto debe contestar oralmente a una serie de preguntas cuyas respuestas se relacionan con experiencias de la vida cotidiana y con la capacidad de comportarse de forma adecuada y consecuente con los valores sociales"

Entre las 18 preguntas de ésta prueba están las siguientes:

6) ¿Para qué se pagan los impuestos?

Se obtendrán 2 puntos -puntuación máxima- si se contesta:

· Ayuda, mantenimiento o contribución a las cargas económicas de la nación, estado, ciudad, comunidad ...

· Para mantener el país y mejorarlo.

1 punto si la respuesta se parece a:

· Para contribuir al bien social.

· Para que el Estado lo invierta en ayudas o prestaciones a los más necesitados.

· Para mantener y financiar la policía, las carreteras ...

Y la puntuación es de O si se dice:

· Sostenimiento de una institución específica, trabajo u organización, con desconocimiento de que los impuestos sirven para el mantenimiento de todo el Estado.

· Para enriquecer a otros.

10) ¿Por qué el Estado elige que tengamos testigos cuando nos casamos?

Se obtendrán 2 puntos con respuestas como:

· Necesidad de dar fe de que se ha celebrado el matrimonio.

· Para dar testimonio de que el matrimonio se ha realizado legalmente.

Y los puntos son O, si dices:

· Por burocracia.

· Respuestas sin relación con las anteriores.

16) Dígame algunas razones por las que conviene que haya un régimen de libertad
condicional:

2 puntos, si se reflejan dos de estos cuatro conceptos básicos:

· Forma de recompensar a los delincuentes por buena conducta.

· Dar una segunda oportunidad a los criminales.

· Seguir la pista a los delincuentes.

· Por la masificación de las cárceles.

Si sólo se refleja una de estas ideas, la puntuación es de 1, y O si la respuesta contiene otras ideas: Dinero de las fianzas, replanteamiento de las cárceles, etc.

Son l*s mism*s defensor*s de estas pruebas l*s que luego nos cuentan que la psicología no tiene relación con la política, y que dado su incuestionable "carácter experimental\', carece de ideología.

El que se obtengan más o menos "doses" en esta prueba, influye en la puntuación general de la capacidad intelectual.

Así que, si en la próxima entrevista de
trabajo, o en la consulta de un psicólogo, nos pasan el W AIS-III, o algún test similar, y "averiguan" que somos poco inteligentes, os aseguro que tendremos motivos para sentimos orgullos*s.

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MEDICACCIÓN

Intentaremos exponer de forma breve y concisa nuestras criticas hacia los actuales tratamientos farmacológicos que se están utilizando en las terapias de las denominadas "patologías" mentales.

Primero, debemos re-evaluar el concepto de "salud mental" en la sociedad actual. Para la mayoria de los "profesionales" de la salud, sociólogos, educadores y demás gentucilla, el término "salud mental" equivale a adaptación social, es decir: serán patológicos todos aquellos procesos mentales que alteren la "normal" relación del individuo con la sociedad y con las personas que le rodean, y que le impidan desempeñar "roles normales" de comportamiento. (Pongamos como ejemplo a esa gran cantidad de niños diagnosticados de "hipercinéticos", que son incapaces de aguantar las interminables horas de tediosas clases y actividades "extraescolares", y que en consecuencia se encuentran aburridos, intranquilos, desmotivados ... ¿patología?).

Por otro lado, las causas o etiologías que producen estos procesos se reducen sistemáticamente a mecanismos genéticos y bioquímicos. Las explicaciones dadas, son entonces del tipo: "Estás deprimido porque tienes la serotonina baja".

Dada esta concepción tan reduccionista de las enfermedades mentales, es fácil entender la sinrazón de muchos tratamientos. La mayoría de estos fármacos van únicamente encaminados a hacer desaparecer la sintomatología: "Este antidepresivo te va a curar la depresión porque te va a subir la serotonina", dejando de lado el resto de factores personales, sociales y económicos, verdaderos desencadenantes de muchos de estos trastornos (aunque no de todos, desde luego).

Nosotras proponemos una vuelta de la tortilla: son esos factores que configuran nuestro día a día los que debemos transformar para superar estas situaciones.

Por tanto centramos nuestra critica en que:

1.- Los fármacos utilizados sólo disipan los síntomas, pero no son curativos, es decir, que tras suspender el tratamiento con ansiolíticos, antidepresivos etc ... volverás a sentir ansiedad, depresión ... etc cuando se den las mismas situaciones de antes, ya que las condiciones que las provocan no han desaparecido.

2.- Denunciamos el papel recuperador de estas terapias en las luchas sociales: "Tú no estas triste porque el mundo que te rodea sea absurdo, ni por haber sido reducido al papel de mercancía, ni por la prevalencia de las relaciones descuartizadas y espectaculares, sino por que tienes un gen chungo que no produce suficiente serotonina, dopamina ... o lo que sea".

Este papel "adormilador" es especialmente patente en una serie de situaciones, como por ejemplo en las cárceles, donde la administración forzosa de tranquilizantes, las inyecciones de neurolépticos y el resto de las drogas ( heroína, metadona ... etc.) mantienen a los presos y presas en un estado de sumisión, lejos de desencadenar acciones de protesta y lucha.

3.- Las grandes empresas farmaceúticas se frotan las manos con el negocio: casi un cuarto de la población mundial sufrirá lo largo de su vida problemas psicológicos, y la depresión se establece como la auténtica epidemia del siglo XXI

4.- Los efectos secundarios de estos medicamentos son enormemente dañinos e incluso insoportables para la persona que los toma. Las consecuencias que ocasionan a más largo plazo también son muy importantes, por más que las empresas farmaceúticas intenten encubrirlos. Un ejemplo escalofriante: casi la mitad de las personas tratadas con neurolépticos ( fármacos utilizados, principalmente, en el tratamiento de la esquizofrenia) durante más de seis meses desarrollan discinesias tardías (movimientos involuntarios, repetitivos, e irreversibles de díversos músculos). La pérdida de iniciativa que producen, el aletargamiento y la dependencia (tanto psicológica como física) que desarrollan, pueden perjudicar -más que beneficiar -la resolución de estas situaciones.

El dolor se lo pueden quedar todito los cristianos ...

Pero también somos conscientes de que vivimos en una realidad que no se va a trasformar de la noche a la mañana, y en la que tratamos de revolucionar nuestras vidas, evitando así pasarnos los días aguardando como idiotas una revolución que no vamos a traer a base de esperar. Entendemos, que personas que están sufriendo puedan buscar apoyo en estos medicamentos (aún siendo conscientes de que no son realmente curativos, y del papel que cumplen), para disminuir la sintomatología que les atenaza y que no les permite embarcarse en la resolución - transformación de las condiciones de vida que les asfixian. Estos medicamentos pueden ser una ayuda en algunos casos, pero una terapia que se base únicamente en la administración de psicofármacos carece de sentido (tiene más bien poco de terapéutico), ya que estos inciden sobre la sintomatología y no sobre la causa real desencadenante.

No hacemos apología del martirismo, simplemente refutamos enérgicamente la tesis sostenida por el Sistema de Salud Mental y sus conocidas órbitas ... a saber: que la medicación proporciona la cura efectiva de las patologías mentales. La utilización de psicofármacos debe tener detrás una conciencia, de que por un lado implican una serie de peligros de los cuales los pacientes no suelen ser informados, y por otro, de que no serán capaces de afectar la realidad que rodea al individuo que sufre. Por eso queremos dejar claro que las simplificaciones que algún-a listill* hace en estos temas ("la medicación es veneno", "la medicación es contrarrevolucionaria", bla, bla, bla.) tan sólo demuestra una capacidad de comprensión anulada. A quien sea tan purista que no pueda llegar a ver esto, le decimos simplemente: "No sabes lo oscuro que pueden llegar a verse las cosas desde el fondo del pozo".

Cuando los psicofármacos no se venden en las farmacias...

Criticamos y seguiremos criticando. Señalaremos la oscura labor de los recuperadores químicos, lleven bata o rastas, tengan títulos universitarios o piercings y pelos de colores. No encontramos diferencia y, por tanto, os trataremos con el mismo desprecio: El desprecio hacia quien no duda en destrozar la salud y la vida de nuestr@s compañer@s para el lucro personal. Tratan de convertimos en mercancías, fomentando (en aras del desarrollo de sus negocios - chiringuitos) relaciones ocio-festivas que no son, sino una prolongación más de los largos tentáculos del espectáculo, falsificación buenrollista de la amistad y del amor. El ocio, aparece así, como resignación y olvido, tiempo marcado por el consumo (y por tanto, por el trabajo necesario para poder consumir) y no como disfrute verdadero: acercarse y charlar, compartir abrazos y risas, y conspiraciones en voz baja ...

Apestosos hombres de negocios, vendéis vuestra basura en otro formato y en otras circunstancias, pero realmente cumpliendo una función muy similar a la de los psicofármacos. Incluso la composición química y mecanismos de acción farmacológicos son muy similares a los de los medicamentos psiquiátricos (ejemplo: cocaína y antidepresivos del tipo IMAO).

La careta química del fin de semana nos ayuda a olvidar la miseria diaria: lejos de ayudar a la trasformación real las condiciones de vida que nos van producir gran parte de estos "problemas vitales", nos facilita la evasión mental y el dejar de pensar en la mierda que nos rodea, impidiendo así cualquier tipo de cambio, tanto personal como social.

Brotes psicóticos tras tomar LSD, ataques de ansiedad y pánico con éxtasis y anfetamínas, depresión postcocaínica, delirium tremens, apatía cannábica ... estos y otros muchos problemas son la maravillosa contribución que estos productos (que nos venden gente que hace creemos -via apariencias, militancia etc- que son nuestros propios compañeros) hacen al mundo de la salud mental.

Para nosotras, son parte esencial del sistema de control social, y elemento dinamitador de las luchas por la transformación radical del mundo en el que vivimos ... son nuestros enemigos.

Nosotras nos defendemos atacando ...

Pero si tenemos tan claro que ni las drogas (vengan de donde vengan ...), ni las instituciones que trabajan en el ámbito de la salud mental nos pueden ofrecer una salida a la situación a la que nos arrastran nuestros trastornos y afecciones, alguna otra alternativa tendríamos que plantear ...

Desde nuestra postura, afirmamos que la mayor parte de lo que conocemos bajo el nombre de enfermedades mentales, son el producto de la violencia ejercida por el sistema en el que crecemos y vivimos (sin ir más lejos ... ¿quién no encuentra en su día a día 1.000.000 de razones que podrían llegar a desencadenar una depresión?). Por lo tanto, la solución no puede estar en entregamos a las manos de los gestores de ese sistema y sus fármacos. Cuando nos encontramos en un contínuo estado de simulación, en el que vivir equivale a elegir entre el menú de libretos que nos ofrecen los amos para interpretar (el de asalariado, el de hijo, el de estudiante, el de consumidor compulsivo, el de revolucionario -sí, el de revolucionario también puede llegar a ser
un rol totalmente determinado por las estructuras que rigen lo existente- etc), el desarrollo de la singularidad pasa por el enfrentamiento abierto con las pautas impuestas.

La lucha por la singularidad es el único camino que conocemos para combatir la interiorización de la opresión. Ésta no puede ser frenada pagando consultas de psicólogos con un dinero que hemos obtenido mediante un trabajo deshumanizador y absurdo (como lo son la inmensa mayoría de trabajos que tenemos), ni llenando la boca de pastillitas que nos proporciona una sonriente bata blanca, ni siendo encerrados entre cuantro paredes por lúcidos profesionales ... la única manera de enfrentamos a ella, es rompiendo la condición de espectadores pasivos de nuestras propias vidas, y creando una alternativa real de escape. Para ello sólo hay un camino, y es el de la acción. Mediante ésta revelamos nuestra cualidad de ser distintos, nos diferenciamos, para dejar de ser así meras mercancías en continua compra-venta. Abrimos una brecha entre lo que somos y lo que se espera de nosotros, posibilitamos lo inesperable y expandimos los límites con los que nos tropezamos cotidianamente.

La lucha contra la pasividad y la generalización de la impotencia no es un camino para héroes o elegidos. Pensamos que los héroes apestan. Tampoco se necesitan abanderados ni sacrificios, y ningún dirigente vendrá a explicamos como abrimos paso. No representamos a nadie, y menos al colectivo de enfermos mentales, atacamos en nuestro propio nombre. Las herramientas se encuentran al alcance de quien quiera utilizarlas ... autoorganización, propaganda, mala ostia, complicidad, insulto, sabotaje ... Atacar y escapar, liberar zonas, disfrutar con ello, y antes de que caigan sobre nosotras dar un salto más e inaugurar un nuevo frente de lucha.

Nuestras intenciones no podrían ser más claras: renegamos de este mundo de mierda y de la totalidad de sus valores (consenso, trabajo, competencia, consumo, prestigio, cánones de belleza, tolerancia, progreso, lucidez etc), lo consideramos causa de la miseria y banalización que nos tienen cogidos por el pescuezo, y por tanto nos declaramos en guerra. Así pues, pretendemos abrir procesos de liberación en los cuales podamos construir nuevas relaciones personales (con la previa condición de pasar a cuchillo las antiguas), espacios y tiempos des-alienados, posibilidades de desatar nuestra propia creatividad e insertar en la fea realidad nuestras colecciones de deseos. Queremos aniquilar el aburrimiento en todas y cada una de sus formas, gozar, divertimos, e inventarnos un lugar donde la posibilidad de caer enfermos no esté a la orden del día.

La revuelta es la única receta contra la atomización y mercantilización sociales. Es el espacio y el tiempo mágicos en los cuales los niños asustados pueden jugar a que se les está quitando el miedo. ¿Y que somos nosotros la mayor parte del tiempo salvo niños asustados?, ¿qué otra cosa podríamos ser cuándo somos etiquetados-diagnosticados, drogados o encerrados? Ya lo hemos dicho, no somos héroes y nos sobra el miedo. Lo que pasa es que ya hemos aprendido lo que hacer con él ...

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Que vuele la lechuza

Proverbio ateniense

"Que vuele la lechuza. Que las acciones mal empezadas lleguen a buen puerto. Que la revolución, tanto tiempo aplazada por los revolucionarios, sea realizada a pesar de sus deseos residuales de paz social.

El capital dará la última palabra a los batas blancas. Las prisiones no durarán mucho. Viejas fortalezas de un pasado que sobrevive sólo en fantasía exaltada de algún reaccionario jubilado, caerán con la ideología basada en la ortopedia social. No habrá más presos. La criminalización, que el capital llevará acabo en sus formas más racionales, pasará por los manicomios.

Cuando toda la realidad es espectacular, rechazar el espectáculo significa estar fuera de la realidad. Quien rechace doblegarse ante el código de la mercancía está loco. Rechazar doblegarse ante el dios de la mercancía significará ser encerrado en un manicomio.

Aquí la cura será radical. No más torturas inquisitoriales ni sangre en las paredes: estas cosas impresionan a la opinión pública, hacen intervenir a los burgueses bienpensantes, generan justificaciones y reparaciones y trastornan la armonía del espectáculo. La total aniquilación de la personalidad, considerada como la única cura radical para enfermos mentales, no molesta a nadie. Mientras el hombre de la calle se sienta rodeado por la atmósfera impenetrable del espectáculo capitalista tendrá la impresión de que las puertas del manicomio no se cerrarán nunca a sus espaldas. El mundo de la locura le será extraño, incluso aunque haya siempre un manicomio junto a cada fábrica, frente a cada escuela, en cada campo, en medio de cada barrio popular.

Pongamos atención a no allanarles el camino, con nuestro embotamiento critico, a los funcionarios estatales de camisa blanca.

El capital está programando un código interpretativo para poner en circulación a nivel de masas. En base a este código la opinión pública se acostumbrará a ver a aquellos que atenten contra el orden de las cosas de los amos, a los revolucionarios, como locos. De ahí la necesidad de meterlos en manicomios. También las cárceles actuales, racionalizándose según el modelo alemán, se están trasformando, primero en cárceles especiales para revolucionarios, luego en cárceles modelo, luego en verdaderos laagers para la manipulación del cerebro, finalmente en manicomios definitivos.

Este comportamiento del capital no viene dado solamente por la necesidad de defenderse de las luchas de los explotados. Es también la única respuesta posible sobre la base de la lógica interna del código de la producción mercantil.

Para el capital, el manicomio es un lugar donde la globalidad de la función espectacular se interrumpe. La cárcel trata desesperadamente de llegar a esta interrupción global pero no puede lograrlo por estar bloqueado por las demandas básicas de su ideología ortopédica.

El "lugar" del manicomio, en cambio, no tiene ni principio ni fin, no tiene historia, no es mutable como el espectáculo. Es el lugar del silencio.

Por el contrario, el otro "lugar" del silencio, el cementerio, tiene la capacidad de hablar en voz alta. Los muertos hablan. Y nuestros muertos hablan con voz altísima. Nuestros muertos pueden ser muy pesados. Por eso el capital trata de usar los cementerios cada vez menos. Y aumentar a la vez, de manera correspondiente, el numero de "invitados" a los manicomios. La "patria del socialismo" tiene mucho que enseñar en este campo.

El manicomio es la racionalización más perfecta del tiempo libre. La suspensión del trabajo sin traumas para la estructura mercantil. La ausencia de productividad sin negación de la productividad. El loco no necesita trabajar y, al no trabajar, confirma la sabiduría del trabajo como contrario a la locura.

Cuando decimos que no es el momento del ataque armado contra el Estado, estamos abriendo las puertas del manicomio a los compañeros que están llevando a cabo este ataque; cuando decimos que no es el momento para la revolución apretamos las correas de una camisa de fuerza; cuando decimos: estas acciones son objetivamente una provocación, nos ponemos las camisas blancas de los torturadores.

Cuando el número de oponentes era pequeño, la pistola funcionaba bien. Diez muertos son tolerables. Treinta mil, cien mil, doscientos mil podrían marcar un punto fundamental en la historia, una referencia revolucionaria de tan deslumbrante luminosidad que perturbaría durante tiempo la pacífica armonía del espectáculo mercantil. Por otro lado el capital se ha hecho más absoluto. El fármaco tiene una neutralidad que no poseen las balas. Tiene la coartada terapéutica.

Arrojemos a la cara del capital su propio estatuto de la locura. Pongamos al revés los términos de la contraposición.

En la totalidad mercantilizada del capital la neutralización del individuo es una práctica constante. La sociedad es toda ella un inmenso manicomio. El aplastamiento de las opiniones es un proceso terapéutico, una máquina de muerte. La producción no puede verificarse en la forma espectacular del capitalismo sin este aplastamiento. Y si el rechazo de todo esto, la elección del placer frente a la muerte, es un signo de locura, es el momento de que cada cual empiece a comprender la trampa que yace por debajo de todo esto.

Toda la máquina de la tradición cultural de Occidente es una máquina de muerte, una negación de la realidad, el reino de lo ficticio que ha acumulado todo tipo de infamias y vejaciones, de explotación y genocidio. Si el rechazo de toda esta lógica de producción es condenado como locura, entonces debemos distinguir entre locura y locura.

El placer se arma. Su ataque es la superación de la alucinación mercantil, de la máquina y de la mercancía, de la venganza y del líder, del partido y de la cantidad. Su lucha rompe la línea de la lógica del beneficio, la arquitectura del mercado, el significado programado de la vida, el último documento del último archivo. Su violenta explosión derriba el orden de las dependencias, la nomenclatura de lo positivo y lo negativo, el código de la ilusión mercantil.

Pero todo esto se debe poder comunicar. No es fácil el paso de significados del mundo del placer al de la muerte. Los códigos recíprocos están desfasados, terminan por anularse
mutuamente. Lo que en el mundo del placer es considerado ilusión, en el mundo de la muerte es realidad, y viceversa. La misma muerte fisica, por la que tanto se llora en el mundo de la muerte, es menos mortal que la muerte que se vende como vida.

De ahí la gran capacidad del capital para mistificar los mensajes del placer. Incluso los revolucionarios, en una lógica cuantitativa, son incapaces de comprender la experiencias del placer en profundidad. A veces lanzan condenas que no suenan muy diferentes a las condenas lanzadas por el capital.

En el espectáculo mercantil son las mercancías las consideradas significativas. El elemento activo de esta masa acumulada es el trabajo. Más allá de estos elementos del cuadro productivo nada puede tener un significado positivo y negativo a la vez. Existe la posibilidad de afirmar el no trabajo, pero no como negación del trabajo sino como su suspensión por un cierto periodo de tiempo.

Del mismo modo es posible afirmar la no mercancía, es decir el objeto personalizado, pero sólo como reificación del tiempo libre, cualquier cosa producida como hobby, en los retazos de tiempo que nos deja el ciclo productivo. Está claro que estos signos, el no trabajo y la no mercancía, entendidos de este modo, son funcionales al modelo general de la producción.

Sólo por la clarificación de los significados del placer, y los correspondientes significados de la muerte, como elementos de dos mundos contrapuestos que se combaten mutuamente, es posible comunicar algunos elementos de las acciones del placer sin, por otro lado, ilusionarnos con poder comunicarlos todos. Quien empiece a experimentar el placer, incluso en una perspectiva no directamente ligada al ataque contra el capital, está más disponible para atrapar el significado del ataque, al menos más que aquellos que se quedan atados a una anticuada visión del enfrentamiento basada en la ilusión cuantitativa.

De este modo es todavía posible que la lechuza alce el vuelo.

Texto extraído de EL PLACER ARMADO de A.M. Bonano.

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FRAGMENTOS

Un ejercicio de escritura compulsiva

"Lo que contribuye más significativamente a un sentimiento precoz de maldad es la sensación de que le han abandonado a uno (...). Es aterrador. Y para que suceda esto tan horrible, algo debe ir mal"

Matthew McKay y Patrick Fanning
Autoestima. Evaluación y mejora (sic)

I
Se acaba el tiempo, se acaba. Y hoy he visto de lejos la maligna pesadilla de la que estoy intentando despertar.
IRREALIDADES
Surcos hiriendo al cielo y la tierra. Dibujos. Magia. Pena. Hileras de dientes impacientes. Deseos confundidos. Explosiones incontroladas. Temblores y dolores.
Mis tristezas en acción. Deriva. Caída. Radiografias de la miseria. Días perdidos. Amputaciones.
Decidle a Dios que le quiero.

II
Intento calcular la velocidad a la que sería posible escapar ...
Fácil quemar momentos. Fácil olvidarse. Fácil inaugurar procesos de destrucción de recuerdos. Es inevitable hacerse daño. Brixton, Barrio de la Concepción, Nanterre, La Latina, mañana Bolivia, quién sabe si la India o los Fiordos ... ¡Adiós!

III
¿No lo oís?, ¿No oís cómo cruje el cielo?, ¿No oís cómo se arrancan de cuajo las palabras ...? [y las bocas se quedan mudas, resecas y doloridas].
Otra y otra vez. Somos estúpidos, siempre se nos olvida que todavía se puede perder un poco más, que se puede rizar un poco más el rizo.
MASTICANDO CRISTALES.

IV
¡Saltemos!
Vacíos ... esperas interminables. Nada-acaba-de-suceder. Evidente derrota.
¿Cuál será la razón de 1000 olvidos? [...] ¿Un monstruo ...?, ¿O quizás algo peor? Algo así debe ser, ¿pues qué otra cosa sino podría ser la causa de tanto desprecio?. Asco, asco, asco.

V
Venga, vamos a romper silencios.
Gracias por tu regalo [aquellas lindas toneladas de ganas de morir]. Lo siento, yo-nosé, yo-nopuedo. Reventar a gusto, reventar a solas. Dialéctica salvaje: ellas me dicen, y yo me preparo para la puesta en escena, doy los últimos retoques a los artilugios con los que poder afrontar al público.
¡Qué bonito habría sido el no haberte conocido jamás!

VI
El dragón nunca se muere.
Micabezaviejacajaderuidos.
Me duelen todas las palabras que no supe decir.

VII
Las pequeflas alfileres que me colgarán del cielo cuando muera van tejiendo desde dentro mi mortaja. No se pierden las horas. Eso nunca. Eso jamás.
Algo queda claro, que el monstruo es tratado como monstruo, y si acaso no lo fuera todavía del todo, acabaría por serIo como consecuencia inevitable del trato monstruoso.
Hay veces que no es posible dar con un cuento que acabe bien.

VIII
Vamos a ver romper olas. Mi dolor ... ¡cuánto te echo de menos!.
Multitudinaria soledad. Tú también te ahogas de tanto respirar.
Esto sólo se puede parar a ostias. Vamos nifia, vamos a la pelea. Yo siempre gano, yo siempre pierdo. [Vivir en un cuadrilátero ...].
Te envío besos [transoceánicos, de esos fabricados para subir todas las cuestas ...] con mis labios partidos, con el sabor dulzón de mi sangre ... aéreos sacrificios rituales. Sencillamente, no sé hacer nada más.

IX
Geografía de ansiedades. Vueltas de tuerca. Chirríos estruendosos. Nubes mefíticas que esconden territorios soñados-pensados-anhelados. Horizontes de guerra. Los únicos posibles. La Máquina avanza, hace y deshace. Universos resquebrajados. Batallas libradas a escondidas. Viviendo el miedo precedente al asalto. La arritmia. La revuelta convertida en cura ... ESPERANZA. Ir más allá ...

X
Porqué será, porqué, que tras sucesivas espantadas, aquí sólo quedan los que estaban cuando empezamos, mis niños luchando, mis hermanos. Demasiada casualidad, demasiada. ¿Seguirás aún pensando que no hay más que un solo mundo?

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El Invierno ya pasó, y nos dejó un espantoso sabor de boca. Continuamos cosechando derrotas, tantas que hace ya tiempo que perdimos la cuenta. Nos llovieron demasiados palos en este Madrid, y todavía andamos un poco perdid*s. Eso sí, algo hemos aprendido ... resistir ya nunca más significará vencer. La resignación no podrá tener lugar en nuestras almas inquietas, éstas han encontrado por fin su deseo: latir con la mayor fuerza posible. No queremos sobrevivir, no queremos aspirar a la autogestión de nuestra tristeza ... "de la misma manera que ya no hay chantajes que nos hagan aceptar esta realidad miserable, tampoco los hay para que dejemos en pie este mundo". Hemos comprendido que una vida llena de sorpresas es mucho mejor que una vida sin ellas.

','',1198866152,3),(34,34,1,'Enajenadxs #4','1. Editorial
2. Contra los amos, sus siervos sonrientes y sus falsos detractores. Somos jóvenes y hermosos, y vamos a vivir nuestra vida para destruir vuestro mundo
3. Para una in-definición social de la inteligencia (Alberto García Espuche)
4. Lo que me gustaría ...
5. Fragmento de Alguien voló sobre el nido del cuco
6. La historia oculta del Prozac, la droga asesina.
7. Ejemplos de perturbación mental esquizofrénica
8. Susurros y contrasusurros (que no se callan, que no se callan...)
9. Texto de David Cooper

Editorial
"Si somos unos "locos", nuestra locura no es dulce, es la locura de querer vivir, de negarnos a someternos al trabajo asalariado, de romper el círculo de base de la banalidad, de utilizar todas las posibilidades de encontrarnos a nosotros mismos, de abrlrnos y de reunlrnos para mejor afirmar la autonomia de nuestros deseos insatisfechos por el capital."
Grupos Autónomos. Enero de 1979.

Principios de Otoño del año 17 de la Era Orwell. Otra vez entre vosotras ...

Más papelajos grapados, más ideas pasadas por la fotocopiadora. Lo primero que nos gustaría hacer, es comentar-responder a algunos comentarios sobre los tres números anteriores que nos han llegado por un camino u otro.

- Hay quien nos dijo que tendíamos un poco al victimismo ... a ver si somos capaces de entendernos: Evidentemente nos reconocemos como víctimas de la sociedad espectacular mercantil en la que vivimos ... víctimas de nuestras familias, de las relaciones sociales planteadas, del Sistema de Salud Mental, de las empresas farmacéuticas, del trabajo asalariado etc. De ahí, a hacer apología del victimismo hay un salto peligroso. El primer paso que hemos dado (y que nos esforzamos en actualizar a cada día que pasa) es el de reconocer cuales son las estructuras represivas que actúan sobre nuestras vidas, y señalar a su vez cuales son sus relaciones con la enfermedad mental. El segundo paso, es atacar dichas estructuras con todas las armas a nuestro alcance. No podemos concebir este proceso en partes separadas, si elaboramos planteamientos teóricos sobre las interacciones entre la configuración de este mundo y nuestras vidas, es para tomar conciencia de dónde ostias estamos y cómo está construido aquello que queremos demoler. Si efectivamente hiciéramos un fanzine para clamar a los cielos sobre las maldades de la civilización burguesa y repetirnos lo triste que es nuestra condición de explotad*s, se trataría de una publicación
de corte llorón y victimista. Ahora bien, nuestra intención es radicalmente distinta. Reconocemos nuestra situación, reconocemos a nuestros enemigos, planteamos la necesidad de acabar con ellos, y por último estudiamos los caminos para hacer efectiva esa aniquilación. No reclamamos la compasión de nadie: necesitamos de la solidaridad de tod*s I*s revolucionari*s en este frente de lucha contra el capital y su miseria.

- A es*s que cuchichean a escondidas y se han referido a nosotr*s como "italianizad*s" nos referiremos con un solo adjetivo... iIGNORANTES!. Vuestra necesidad clasificadora da claras evidencias del moho que habita vuestros cerebros y la opacidad de vuestras miradas. Os suponemos del lado de todos I*s fanátic*s de la rotulación: médicos, jueces, policías, periodistas etc.

- Por otro lado, una hermosa muchacha estudiante de psicología a quien obsequiamos con nuestra publicación comentó, pasados unos días y tras haberla echado un vistazo, que no la gustaban "este tipo de publicaciones". Pensando que se trataría de una cuestión de formas (quizás unas pocas hojas dobladas provocaban la desconfianza en los círculos académicos), la pasamos un Rayo que no cesa (revista de antipsiquiatría y contra psicología editada ya en imprenta y con bastante más presencia que el humilde fanzine que tenéis entre manos) ... la respuesta fue idéntica: "no me gustan este tipo de publicaciones". Momentos de desconcierto. Somos conscientes de la invalidación sistemática que hacen los profesionales de la salud mental de todo aquello que sale de boca de "enferm*s" y "personas no cualificadas", pero no teníamos constancia (o queríamos no tenerla) de que esta posición estuviese tan extendida entre I*s jóvenes aspirantes a la título universitario. Realmente pintan mal las cosas. Razón de sobra tenía quien afirmó la incultura y esterilidad que proporcionan los conocimientos estropeados y de segunda mano que se venden a toda prisa durante los cursos universitarios. De gente que desprecia materiales por la sencilla razón de no venir de ninguno de sus estimados profesores, o bien de no encontrarse publicados en alguna de las prestigiosas editoriales del ramo, sólo podemos esperar que sean eficientes engranajes dentro de un sistema que sólo causa dolor. Sin capacidad crítica alguna, sin la consciencia de saber dónde se está ... sólo se puede aprender a hacer daño.

- Por último, queremos dar por cerrada la polémica "Molotov". En respuesta a su "Una reseña, una disculpa" del número veraniego, queremos dejar algunas cosas claras. De su ramplona ironía parece desprenderse que nos corremos con la idea de aparecer en su periódico. Chavales, chavalas, las cosas no van por ahí. Lo que les pedimos es sencillamente que echaran una mano en un proyecto que nos parece dificil llevar hacia delante (actualmente, y con una periodicidad y difusión que dejan bastante que desear, sólo somos tres las publicaciones sobre estos temas que pululan por el estado), pero como ya ha quedado suficientemente demostrado, les interesa bastante más llenar páginas con excitantes entrevistas a radicalizados (je) directores de cine, que dar cuenta de la lucha de otra gente. Cuando nos referimos a la prestigiosidad y pretensiones de la publicación, no hablábamos gratuitamente: cualquiera puede leer el capitulillo que a UPA-Molotov se dedica en el famoso libro de Lucha Autónoma (ha pasado el tiempo, pero los más viejos del lugar no se han movido), cualquiera puede echar un vistazo a las reseñas que han hecho de otras publicaciones o a algunos de los comentarios de Savater Junior. La cosa no da mucho más de sí, para nosotr*s en líneas generales destilan la misma rebeldía que el suplemento cultural de El País.

En cuanto a este número, poco que decir. Como parece ser que lo de los tests de inteligencia interesó a bastantes, la misma persona que lo escribió ha recuperado un artículo sobre el tema que aunque fue escrito hace unas décadas lo encontramos de actual vigencia. Queremos también dar las gracias al chaval que ha traducido el artículo del Prozac, y recordar que tenemos un e-mail por donde se puede contactar y mandar todo lo que sea susceptible de ser publicado.
Salud y Revuelta.
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Contra los amos, sus siervos sonrientes y sus falsos detractores. Somos jóvenes y hermosos, y vamos a vivir nuestra vida para destruir vuestro mundo.
"He recibido la vida como una herida, y he prohibido al suicidio que cure la cicatriz. Quiero que el Creador contemple, cada hora de su eternidad, la grieta abierta. Es el castigo que le inflijo."
Cantos de Maldoror. Conde de Lautreamont.

Vuestros chantajes se quedan cortos frente a nuestras desmedidas pretensiones.

Hemos determinado dejar todas las heridas abiertas. Podéis tener ya claro, que de morir, moriremos matando. No os daremos la satisfacción que buscáis. Aprovecharemos todas las posibilidades de las que dispongamos para alcanzar la victoria. Nada podrá con la desenfrenada carrera a la que se echaron nuestros deseos. No hay excusas, no hay transacciones posibles. Nuestra concepción de una vida mejor lleva implícita la total aniquilación de vuestro reino de muerte. Es de él de quien toca hablar. Un día cantaremos al amor y a la rosa. Hoy es preciso hablar de la sangre, de la violencia y de la muerte.

AM ANFANG WAR DIE TAT (En el principio fue la acción ...).

Sin acción no hay dignidad, ni alteridad, ni subjetividad. Ella lo es todo ... no puede ser de otra manera cuando no tienes absolutamente nada. Un umbral, un chispazo, una declaración de guerra, un insulto, una primera batalla. La carencia - después de lo que nos hemos atrevido a intuir - no podrá ser colmada con la medida, sino con el exceso. Ya nunca volveremos avergonzadas sobre nuestros pasos. La hora de sentar cabeza no llegará jamás.

Siempre nos visteis como un perfecto manojo de existentes impedidos. Esos gestos, esas voces que sólo nosotras oíamos, ese algo en los ojos, esos miedos que llamáis irracionales, esas noches tan largas acosados en silencio, ese desgaste invisible, esas ganas tan enormes de desaparecer ... No, nunca parecimos estar en condiciones de producir. Parecía que tampoco nunca lo estaríamos para consumir ... y sin embargo os las apañasteis para Ilenarnos la boca con pastillas de colores. Hoy, una vez que hemos comprendido, deberíais empezar a vernos como los pastores de fuego que somos.

El silencio es tan frágil ... pronto no os quedarán manos suficientes con las que intentar taparas los oídos.
De esta manera, nos hemos comprometido definitivamente con el partido del Diablo, o sea, con ese mal histórico que lleva las condiciones existentes hacia su destrucción.

Cada uno ya ha declarado sus intenciones. Sólo nos queda jugar sin ningún tipo de trabas. Veremos.

PSIQUIATRIZAD*S DEL MUNDO ... iUNÍOS EN LA GUERRA CONTRA LA MERCANCÍA!
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Para una in-definición social de la inteligencia

DEFINICIONES, NO

Definir la inteligencia es definir a los inteligentes y por tanto a los idiotas. Pero no solo definir, sino encumbrar, felicitar y justificar, por un lado, y anular, compadecer y olvidar, por otro. Los psicólogos aficionados al orden, han ideado, sin reparos ni problemas de conciencia, clasificaciones que escalonan a los menos dotados en torpes, casi deficientes, deficientes, imbéciles e idiotas, según que sus coeficientes de inteligencia anden por los 90, 80, 70, SO, 20 o menos puntos. Desde luego no es nada aconsejable cosechar esos 20 puntos y saberse idiota oficial, aunque lo normal es que el idiota, por eso el secreto técnico, no reciba comunicación alguna advirtiéndole de su condición de tonto reconocido. Quizá llegue a notar que le hacen menos caso que antes, que toda la atención de maestros, jefes y sargentos, se concentra en los de siempre, en los listos.

Por lo tanto no se trata ahora de lapidar una nueva definición de inteligencia, de clasificar y compartimentar, de eliminar y seleccionar, puesto que para ello existen ya suficientes instrumentos. En todo caso, si se cae en la tentación de definir la inteligencia, será sobre todo para incordiar. Será para contrapesar tímidamente el concepto burgués que predomina y para insinuar que hay otras formas de ver la inteligencia, formas que nada tienen que ver con los tests, los coeficientes y las clasificaciones.

INTELIGENCIA: PROPIEDAD PRIVADA

No se puede poner en duda que el tinglado haya sido bien montado. A todo el mundo parece importarle bastante la inteligencia propia, la de sus hijos y la de los candidatos al senado. Ser inteligente está bien considerado; ser "buena persona", "tener voluntad" son cualidades reconocidas, pero en realidad se supone que el bueno lo es porque no le toca otro remedio, porque es tonto; y el voluntarioso suple con voluntad lo que le falta de inteligencia.

Independientemente de las morales oficiales, la moral al uso es la de la inteligencia: el que vale, vale y el que no ... Con este interés general es lógico que los padres empiecen a espiar las inteligencias de sus hijos desde que nacen, siguiendo las magistrales lecciones de Piaget o las modestas apreciaciones del pediatra de "pago". Y la inteligencia empieza a cumplir así su papel desde el primer momento: es una cualidad personal e intransferible, un documento de identidad que garantiza el éxito o justifica el fracaso y todo ello dentro
de los más puros y limpios límites del individualismo estricto. Esta propiedad privada, este capital es, como las demás propiedades, como los demás capitales, heredable. O por lo menos eso se pretende. De tal manera que, como los tests demuestran estadísticamente que las clases menesterosas son menos inteligentes y la inteligencia es heredada, las clases menesterosas seguirán siéndolo para siempre.

Para completar la puesta en escena, se supone que el éxito económico y social, el "ascenso" está en función de méritos propios entre los cuales la inteligencia es básica.

No hay como ser el autor del guión para que la película acabe como uno quiere.

CONTROVERSIA, EUGENESIA Y UNA TRAMPA PARA DESPISTADOS.

Nadie se ha puesto de acuerdo sobre lo que se entiende por inteligencia pero, como dicen los expertos, "aunque no existe un acuerdo unánime sobre la definición de la Inteligencia, ello no ha impedido que se establezcan índices que midan su capacidad" y lo dicen sin pizca de ironía.

Está claro que si nada ha impedido medir algo que no conocemos, por algo será. Ocurre que la inteligencia es una cualidad elegante, individual, heredable, digna de una civilización avanzada como la nuestra. El clasificar al ciudadano en función de los enemigos que mata, de las horas que reza, de los soldados que tiene o las mujeres que mantiene, ya no es fino, no es liberal ni democrático. Pero la inteligencia es otra cosa.

Y como es importante, se discute de ella con pasión. En Estados Unidos los negros no están dispuestos a acepar el veredicto de los tests que los blancos han inventado, veredicto que anuncia sin ambages que, en promedio, los negros son algo así como 15 puntos mas idiotas que los blancos. Dado que la inteligencia es vital, no es de extrañar que se quiera linchar al profesor Shockley, premio nobel de física, que afirma que los negros son hereditaria mente poco avispados y que lo más prudente sería acabar discretamente con ellos antes de que su estupidez acabe con todos.

Pero para entrar en estas escaramuzas no es difícil haber aceptado previamente la "economía de la inteligencia", la "inteligencia negocio", dando por hecho que el bien común es la suma de los bienes individuales, que la inteligencia de la nación es, como en economía, la suma de las inteligencias de los ciudadanos; que la felicidad individual regulada por el mercado conduce a la felicidad global.

La consecuencia obligada en el campo de la inteligencia es ni más ni menos que la eugenesia. Pero este engendro con nombre de abuela que se quedó en el pueblo, podía hacer referencia, hasta no hace mucho, al color de los ojos (azules) y al color del pelo (rubio), a características de la "raza". Esto, en este momento, sería demasiado, al menos para confesarlo, aunque árabes importados sigan haciendo trabajos forzados por todas partes. Ahora es mucho más elegante hablar de la inteligencia, cualidad "eugenesizable" por excelencia. Evidentemente, si ser inteligente es ser eficaz, productivo, competitivo e importante. De ahí se implicará la mejora imparable, no ya de la nación, sino de la humanidad entera.

Se discute apasionadamente sobre si la inteligencia es heredada o no. Izquierdas y derechas forman bandos apretados y dispuestos a todo. La ideología los separa y la confusión los une.

Cuando nos preocupamos en luchar contra los generalmente muy reaccionarios defensores de la teoría hereditaria, olvidamos por lo menos dos hecho importantes: primero, que el hecho de ser la inteligencia heredada o adquirida, no debería importarnos mucho, puesto que en un medio socialista ninguna cualidad, heredada o adquirida habría de ser base para discriminación; y segundo, que estamos defendiendo que la inteligencia se adquiere fundamentalmente a través del medio cultural, que es maleable y por lo tanto desarrollable en norma igualitaria, sin darnos cuenta de que tratamos de una cualidad que se adapta como anillo al dedo al sistema competitivo-productivista en que vivimos y que en ese medio socialista lo mejor que podríamos hacer es olvidarla.

.Lamentablemente, no pocos políticos de izquierdas y científicos progresistas defienden la teoría de la "adquisición cultural" de la inteligencia, como condición "sine qua non" para emprender el socialismo. Es decir, parecen aceptar el hecho de que si demostrara la certeza de la teoría hereditarista, si la inteligencia se repartiera al nacer, ya nada podría hacerse en favor de la justicia social, puesto que la injusticia vendría dada ya en la cuna. Terrible.

Dejemos el comentar con más datos esta burda trampa, para analizar brevemente las características de la inteligencia burguesa.

LA INTELIGENCIA, CUALIDAD MEDIBLE

La inteligencia burguesa es producto de la cuantificación y como tal está ya viciada de entrada. La cuantificación, la obsesión por los números y los ficheros, es una vieja manía del capitalismo, manía que tiene probablemente su origen en la necesidad de controlar el trabajo ajeno.

Controlar las mentes ajenas, numerarias y pesarlas adjudicándolas un coeficiente es una prolongación perfectamente lógica y que desgraciadamente no se da ya únicamente en el capitalismo.

Para llevar a cabo esta importante tarea, la de legitimar las diferencias con una cualidad medible y menos grosera que la fuerza bruta, el psicólogo se vale de un instrumento valioso: el test de inteligencia. De este, se deduce un fatídico coeficiente que en EEUU (y próximamente en nuestras pantallas) acompaña al individuo hasta la muerte, y es un dato tan indiscutible como el color de los ojos o el grupo sanguíneo. El test de inteligencia se basa en una interminable serie de falsas suposiciones "científicas" que sería penoso describir aquí. Es, brevemente, un camelo de proporciones pasmosas.

Pero lo que interesa hacer notar es hasta que punto el mismo espíritu del test es perfectamente represivo e ideológicamente tendencioso. Para empezar, el test de inteligencia es por supuesto individual. A nadie se le ha ocurrido hacer un test a un grupo de personas, para ver si son capaces conjuntamente de resolver una situación nueva o de tomar decisiones en común. Esto sería una práctica absurda y peligrosa, un aprendizaje malévolo. El test es un lucha individual.

Irónicamente, reciben el nombre de "colectivos" los test que se realizan como exámenes escritos en grupo, e individuales los que se llevan a cabo interrogando individualmente a cada individuo. El test "colectivo" es pues un clásico "examen", un simple ejercicio de campo de "concentración" .

En el test es importante la concentración. La concentración es un pilar del rendimiento, es silencio, incomunicación, aislamiento. De nada sirve que la respuesta la sepa el de al lado, o esté en un libro en la biblioteca. Hay que concentrarse solo y ser eficaz de uno en uno, infinitas veces.

En este ejercicio individual el factor tiempo suele ser decisivo. y es que el "tiempo" es fundamental en la vida que llevamos. No se puede perder un minuto, pero se pierden todos. El distraído no trabaja, el distraído no consume. Sin un control estricto del tiempo no es posible la eficacia y por lo tanto en una prueba como el test que mide sobre todo esto, no puede dejar de valorarse la velocidad. Además de la velocidad es Importante la masificación. La gran sala atiborrada de sillas con apoyabrazos, perfectamente alineadas, los cuestionarios idénticos repartidos al unísono, la señal de partida dada con el silbato, el control de los examinadores que contestan a las preguntas de los testados con las respuestas codificadas y neutras que no dan ventaja, y por descontado, con el mismo calor que podría hacerlo un máquina de cigarrillos.

Por último, como dice un entusiasta de los tests, es preciso "que el individuo que se somete al test demuestre por completo su capacidad en lo que éste le exige, pero nada más". El dividir la vida en actividades estancas es un buena afición del poder. Hay que contestar si o no; ni soñar en contestar "quizás" o "no estoy seguro". Se debe ceñir uno estrechamente al tema. Nada de irse por las ramas, nada de imaginación, de florituras o aportaciones personales.

Cuando se está haciendo el test, se está haciendo un test y basta. Si un niño dijera a su encuestador que no quiere seguir porque el test es feo, el encuestador no se inmutaría. Sencillamente escribiría en su cartulina: idiota.

Por supuesto, si un adulto encabeza la hoja diciendo que no quiere rellenar las casillas, recibirá la misma respuesta que el niño y habrá alcanzado la misma edad mental: idiota.

Para clasificar, es imprescindible que todos los clasificados sigan un mismo criterio: el del clasificador.

No es difícil hacer el retrato robot del niño-inteligente-que-triunfa-en-el-test. Se trata de un niño bien educado, rápido, seguro de si mismo, concentrado y serio, poco imaginativo pero buen calculador, dócil pero desconfiado, esperando una trampa detrás de cada palabra y dispuesto a esforzarse para salir bien parado e las pruebas. Ni que decir tiene que debe ser de cultura occidental e hijo de buena
familia. Indios, negros, marginados e hijos de obreros abstenerse.

UNA CUALIDAD NUEVA, QUE NO SIRVE

La inteligencia burguesa es por lo tanto un número, como el numero que indica el estado de una cuenta bancaria. y como el dinero, es productiva, no importando para qué se use, mientras dé dividendos.

La inteligencia burguesa es un potencial que se hereda, como se hereda un patrimonio, una finca o las acciones de una compañía. "Ser" inteligentes es lo importante, no "hacer" cosas inteligentes. Una vez que se ha probado que se es inteligente, cuando los números lo han dicho, no es necesario seguir probándolo continuamente, puesto que uno no puede dejar de "serio".

Las clases dominantes imponen sus ideas preferidas, las que les convienen. La inteligencia es relativamente nueva como cualidad básica. La religiosidad, la fuerza, el valor, el honor han tenido sus épocas. La inteligencia burguesa tiene ahora la suya.

En un modelo de sociedad en el cual los valores aclamados son la competencia, la productividad y la felicidad por el consumo, en el que con mucha preferencia va por delante el "tener" sobre el "ser", la inteligencia entendida como potencialidad para "llegar", para "vencer" debe ser forzosamente una cualidad principal.

Y como ironía del juego, la inteligencia, a la que tanta importancia quiere otorgar el sistema, no "sirve" para nada: con ella no se pueden escalar puestos directivos. El coeficiente de inteligencia sólo les vale a los hijos del director.

Es lo que podríamos llamar una estafa al cuadrado. La estafa simple consiste en pretender que una cualidad "heredada" sea la que separe a triunfadores de perdedores, dando por normal la injusticia del sorteo. En segundo lugar, estafa al cuadrado, la inteligencia no está correlacionada con el éxito económico, en la realidad del sistema.

Si a este doble engaño añadimos que la inteligencia no puede demostrarse que sea fundamentalmente heredada, comprenderemos que hay que rechazar este concepto de inteligencia y todas las trampas científicas, jerárquicas e ideológicas que se han creado a su alrededor.

La inteligencia burguesa es la aptitud fundamental del grupo dominante y sólo le sirve a él. Que se la midan ellos.

Y a ellos se aplica perfectamente la definición clásica de actuar "en inteligencia", "en confabulación o correspondencia secreta de dos o más personas entre si". Desde luego que no se hacen test de sociabilidad, ayuda mutua, facilidad para entrar en éxtasis, para amar o hacer el vago. La inteligencia burguesa es la cualidad que permite hacer de cada momento de la vida un negocio, o un preliminar de un negocio. En una sociedad de marcas, de resultados, en una "sociedad anónima", las otras cualidades importan poco y además es difícil medirlas. En el campo de la inteligencia quedan excluidos los deficientes mentales, de la misma manera que en el salto de altura los minusválidos no son competitivos.

La inteligencia burguesa es legitimación. Es la piedra angular en que se basa todo el edificio de la "meritocracia", arquetipo hipócrita hacia el que apunta, en teoría, el capitalismo. Es viejo el problema trabajo intelectual-trabajo manual, pero esa contradicción que era y es reflejo de una situación política, resultado de la lucha por el poder y del dominio de las fuerzas productivas, se podía explicar antes como consecuencia de una decisión divina. Ahora, cuando esto resulta ya un poco fuerte, el capitalismo justifica la contradicción por la posesión o la carencia de una cualidad individual, invisible y heredable. Trata de demostrar que el trabajo intelectual (entendido como de dirección y de toma de decisiones) lo hacen los que están capacitados para ellos, mientras los otros hacen lo que pueden.

Para los puestos inferiores, el cinismo llega a decir a Ford que cuanto menos inteligentes sean los obreros, mejor. Lo ideal una cadena de montaje llevada enteramente por "Gorilas de Taylor".

POR UN ACTO COMPLETO DE INTELIGENCIA

El coeficiente que mide "científicamente" la inteligencia no tiene ningún tipo de valor social (ni de ningún tipo). El que alguien esté en lo alto de la escala no dice nada realmente valioso sobre ese alguien. Los miembros de "Mensa", organización internacional fundada en Inglaterra y de la que forman parte personas con un coeficiente de inteligencia mayor de ISO, podría reunir a los más importantes canallas del mundo. Y ello es posible porque el CI no hace referencia alguna a relaciones sociales políticas.

Es absurdo medir la inteligencia individual. Es bien significativo que no se mida la inteligencia nacional bruta, y en cambio se mida la riqueza nacional. La inteligencia, que conviene demostrar que es muy diferente para cada uno, se estudia siempre individualmente. La riqueza, que se pretende algo repartida, se trata en agregados y se transforma después en renta per cápita.

Entre las muchas definiciones de la inteligencia está la de Koehler, quien considera que para actuar inteligentemente, es necesario comprender la situación, inventar una solución, y actuar en consecuencia. De forma parecida Claparède distingue en todo acto de inteligencia tres operaciones fundamentales: cuestión, invención de la hipótesis y control, necesarias para que se puede hablar de un acto completo de inteligencia, de inteligencia "integral".

Pero ¿actuar en consecuencia, tener un control de la situación, qué sentido tiene fuera de lo social, de lo .político?, ¿qué control de la situación tiene el infeliz que intenta demostrar su capacidad en un test?, ¿qué pasaría si actuara realmente en consecuencia?.

Sólo es posible hablar de inteligencia integral fuera del plano de lo individual. En una dictadura, actuar en consecuencia puede ser peligroso y el control de la situación sólo lo tienen el dictador de y sus lacayos. ¿Son los únicos inteligentes? .

Para llegar a esa inteligencia integral de Claparède, se necesita además de lo que él supone la situación política que la permita, que dista mucho de ser la presente. En una dictadura, sólo el dictador se puede decir "libre", y en las manifestaciones, en la calle, se pide libertad. De igual manera, en el estadio de la inteligencia actual de nuestra sociedad, calificarse de inteligente no tiene sentido. Mientras funcionen centrales nucleares y se fabriquen armas atómicas, nadie debería creerse inteligente.

INTELIGENCIA OPORTUNISTA O INTELIGENCIA COLECTIVA

Para una inteligencia colectiva no se necesitan genios. En la concepción actual, unos cuantos genios equilibran la balanza frente a una masa ignorante e ignorada y esto se considera perfectamente normal, puesto lo que prevalece es la noción de eficacia. Lo importante no es que todos sepamos de que va el cotarro, sino que la máquina funcione con el máximo rendimiento. Por descontado, y como en la falacia de la división técnica del trabajo, el truco de los alfileres, no está nada claro que la máquina funcione mejor con uso pocos que dominen el conocimiento y muchos que no sepan nada. Pero institucionalmente es mucho más seguro. Con este criterio de eficacia se pueden producir sospechas como las que cita Stamp: "durante la vida y después de la muerte imponemos contribuciones a la inteligencia y al éxito hasta el punto de que apenas pueden propagar su especie. Michael Roberts vio en esto un peligroso descenso de la suma total en el promedio de inteligencia y de capacidad física del hombre, y que un aumento general del estándar de inteligencia y fuerza vital de las masas no contrapesaba la pérdida de lo que pudiera haberse conseguido por unos pocos seleccionados" (M Roberts en "The state of mind"). La inteligencia se define también como la capacidad de adecuarse a algo: "capacidad general que pone el individuo de ajustar conscientemente su pensamiento a nueva exigencias".

Pero en sociedad, y el hombre es un ser social, las exigencias se definen socialmente, históricamente. Esa inteligencia sólo puede ser de todos. Pensada individualmente, esa "capacidad de adaptarse a las nuevas exigencias" no sería más que oportunismo, sería la "inteligencia de chaqueteo".

Como dice Henri Salva, "la inteligencia forma parte integrante de la cultura". Por ello, es un proceso, un informe, una relación. No puede ser una facultad, una sustancia, una cosa. Es movimiento, es historia.". De momento, nuestra inteligencia, no es gran cosa.

Para incordiar, no estaría de más dar una definición tan inútil como las demás, pero molesta. Quizás la Inteligencia puede ser una cualidad que permita decidir colectivamente los fines y elegir los medios para alcanzarlos y que, de paso, sirva para resolver los conflictos que surjan dentro y fuera de la colectividad, con el menor coste social. Esta inteligencia no sería una cualidad fácil de forjar, pero al menos no se podría medir con el test de Binet - Simon, lo cual es un consuelo. Dado que el carácter de una inteligencia así es variable, perfeccionable y maleable socialmente, estamos en realidad tratando de una in-definición de la inteligencia.
Una in-definición que evita todo intento de clasificación, todo intento de adecuación a la norma.

DE LAS INTELIGENCIAS TÉCNICA, SIMBÓLICA Y COLECTIVA.

Louis Weber expone en "El ritmo del progreso" una teoría poco pretenciosa pero entretenida, según la cual dos tendencias predominan alternativamente en la historia del pensamiento humano: la tendencia técnica y la tendencia especulativa. La primera está en relación con las "iniciativas individuales de la inteligencia práctica" y la segunda con "la sociedad, el lenguaje y el pensamiento simbólico".

La inteligencia técnica ha predominado durante la época de la piedra tallada y en las civilizaciones de Oriente y Egipto. La simbólica predominó en la época de la piedra pulida y en la especulativa Grecia. Durante la Edad Media se atravesó un eclipse con breves destellos de inteligencia práctica, hasta llegar a la civilización práctica de Occidente en donde triunfa la inteligencia especulativa. En el "momento actual, huelga decirlo, estamos sumergidos en una civilización técnica. Aceptando el juego propuesto, por otra parte no muy serio, hemos de preguntarnos si será posible iniciar una época en la cual predomine la "inteligencia integral", en el sentido de tomas de conciencia y decisión realmente sociales, superando el concepto individual y técnico de la primera inteligencia de que habla Weber, así como el más social pero restringido de la segunda.

De momento, sin respuesta posible, más nos vale dejar a la inteligencia in- definida y preocuparnos, no por la defensa de una cualidad burguesa, sino por la creación de una realidad política en la cual la inteligencia integral y colectiva sea posible.

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Lo que me gustaría ...

Dejar de ver ese algo hecho añicos en su mirada.

Aunque la verdad sea que ya sólo la veo acá, dentro de mi cabecita o en gastadas fotografías.
Y buscar, buscar. Encontrar a aquél que decidió, que no se encontraba nada más que frente a lo que le apetecía en aquella tarde.

Le he visto muchas noches. Siempre en aquellas que te pasas dando estúpidas vueltas entre las sábanas. Empapado de sudor. Esperando no se sabe muy bien a qué. Recordando palabras que ya quedan muy atrás en el tiempo. El mundo escuece. Tú lo sabes. Yo lo sé. Sólo hablamos una vez de ello. Jamás volví a abrir la boca. Buen cobarde.

Qué sé yo. Adulto, varón ... ¿padre de familia?, ¿dueño de un precioso utilitario y una espaciosa vivienda unifamiliar?, ¿yonki?, ¿sacerdote?, ¿desahuciado?, ¿psiquiatra?, ¿ex-policía?, ¿militante de la extrema izquierda?, ¿exsindicalista?, ¿paciente?, ¿demócrata y tolerante? , ¿alcohólico? ...

Las obsesiones nunca caminan solas. Demasiada culpa para repartir. Da igual de dónde saquemos las explicaciones: ninguna convence. Respirar y odiarse a la vez no puede sino desquiciar. Querer morirse no acaba de tener sentido si uno no se muere.

Le llevaría a uno de esos infinitos descampados de esta ciudad (uno casi idéntico a ese por el que paseaba buscando niños despistados aquel día). Le tumbaría contra el suelo, le inmovilizaría pisándole los hombros. Colocado como Cristo, dejaría caer dos enormes piedras sobre los dedos de sus manos ... no podría moverse.
Cuídate. Agárrate bien fuerte a algo. No siempre podrás vagabundear bajo las tormentas.

Me haría con un buen pedrusco, y procedería a golpear sus tobillos, sus tibias, sus rodillas ... creando un ritmo asfixiante con los chasquidos de sus huesos. Chask, chask, chask!. Si gritase demasiado, le taparía la boca con cinta americana. Haría un corte dulce y profundo en una de sus dos muñecas y dejaría que se desangrase.

¿Qué podíamos esperar? Debimos darnos cuenta mucho antes. Si somos cosas, si nos han convertido en cosas, es evidente que alguien pueda venir y se quiera servir a su gusto. Cogerá cuanto quiera del producto que ha elegido.

Antes de irme, me arrodillaría sobre su cabeza, haría cerrar mis párpados y correrían desde mis pestañas hasta su cara las dos lágrimas más afiladas que jamás se hayan llorado.

Estamos rotos. Cierto. Igual de cierto es que estamos dispuestos a ajustar todas las cuentas pendientes. Nuestros resplandecientes puñales están listos para salir a pasear.

Quiero que esa fuera la última imagen que le quedase en la cabeza al marchar ya para siempre de Madrid ... un niño que llora a otro niño

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"Del mismo modo que advertimos el cambio que se ha producido en una persona que no hemos visto durante largo tiempo, mientras que quienes la ven a diario, un día tras otro, no lo notan, porque el cambio es gradual cuando avanzábamos a lo largo de la costa, detecté innumerables indicios de los éxitos conseguidos por el Tinglado desde que atravesara esas tierras por última vez, cosas como, por ejemplo: un tren que se detuvo en una estación y que depositó una larga fila de hombres adultos con trajes brillantes y sombreros hechos en serie, igual que si fueran una pollada de insectos idénticos, objetos semianimados que salieron fft-fft-fft del último vagón, luego el tren hizo sonar su silbato eléctrico y avanzó a través de las tierras mancilladas hasta otra estación donde depositaria una segunda pollada.

O cosas como esas cinco mil casas idénticas salidas de una cadena de montaje y alienadas en las colinas de las afueras de la ciudad, tan recién salidas de la fábrica que aún seguían unidas unas a otras como las salchichas; un cartel que decía: "Encuentre su nido en las viviendas del oeste - sin entrada para los veteranos"; un parque de juegos al pie de la colina, una reja cuadriculada y otro cartel que decia: "escuela de niños San lucas"; cinco mil niños con pantalones de pana verde y camisas blancas bajo suéters verdes, jugaban a "la culebra" sobre media hectárea de gravilla. la larga fila saltaba y se retorcía como una serpiente y, cada vez que daban bruscamente la vuelta, el chiquillo que iba a la cola se desprendía y salía volando contra la verja como una pelota. Con cada tirón. y siempre era el mismo chiquillo, una y otra vez.

Esos cinco mil niños vivían en esas cinco mil casas, propiedad de los tipos que habían bajado del tren. Las casas eran tan parecidas que los chicos se equivocaban constantemente de casa y de familia al volver del colegio. Nadie lo advertía. Comían y se acostaban. El único que no pasaba inadvertido era el último chiquillo de la cola. Siempre iba tan rasguñado y magullado que quedaba fuera del lugar donde quiera que fuese. Tampoco era capaz de relajarse y reír. Resulta difícil reír cuando se siente la presión de los rayos que emite cada coche que pasa, o cada casa que uno cruza"

Alguien voló sobre el nido del cuco. Ken Kessey.

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La historia oculta del Prozac, la droga asesina.
Por Thomas G.Whittle y Rlchard Wleland

A pesar de las recientes evidencias de los peligros del psicofármaco Prozac, la FDA (Food and Drug Administration) ha vacilado en declararse en contra del antidepresivo que ha acumulado más reacciones adversas, que cualquier otra sustancia en los 24 años de historia del Sistema de Declaración de reacciones adversas de la FDA. Basado en documentos obtenidos bajo la Freedom of Infformation Act (F.I.A), la FDA había recibido a día 16 de septiembre de 1993, 28.022 informes con reacciones adversas del Prozac, entre ellas se incluyen delirios, alucinaciones, convulsiones, violencia, agresión y psicosis; así como 1.885 intentos de suicidio y 1.734 muertes (1.084 por suicidio).

Documentos adicionales obtenidos bajo la F.I.A revelan que Eli Lilly&Co., fabricante de Prozac, y autoridades de la FDA estaban enterados de la existencia de 27 muertes relacionadas con el uso de Prozac antes de que el fármaco fuera aprobado.

Uno de esos documentos muestra que el 15 de Octubre de 1987 (dos meses antes de que fuese comercializado) habían tenido lugar quince suicidios relacionados con este fármaco (seis por sobredosis, tres por ahorcamiento, y dos ahogados). Otras doce muertes se suman a las anteriormente descritas en un documento proporcionado por Lilly a la FDA.

A pesar del tener conocimiento de estas 27 muertes (hay sustancias que han sido retiradas del mercado con apenas dos muertes), las autoridades de la FDA impidieron que ocurriese esto. Es más, el 29 de Diciembre de 1987 la FDA daba su aprobación final al medicamento.

Un escrito de 1986 alerta sobre los peligros del Prozac.

Otro documento obtenido bajo la F.I.A a día 23 de Marzo de 1986, es un artículo escrito por Richard Kapit de la FDA, que observó que "la Fluoxetina puede exacerbar algunos síntomas y signos de la depresión". Kapit apunta que "en relación con el uso de la Fluoxetina, aparecen manifestaciones de mayor o menor gravedad, entre las que se encontraban la intensificación de los síntomas y signos de la depresión".

Un escrito de 1986 de la FDA también descubrió que Lilly había omitido información sobre la aparición de episodios psícóticos en algunas personas durante el estudio del Prozac. Sin embargo, no se tomó ninguna medida contra este fármaco. Kapit concluye su artículo con esta advertencia "se sugiere que se realice un etiquetado advirtiendo a los médicos sobre la posible exacerbación de manifestaciones vegetativas, de la
depresión ... Si la droga llega a ser comercializada, serán necesarios estudios post-marketing para asegurar con mayor precisión la gravedad de estos riesgos". A pesar de las muertes y de la advertencia de Kapit, el frasco de Prozac, hoy en día, no lleva un etiquetado adecuado advirtiendo de los peligros de esta sustancia.

La FDA tuvo otra oportunidad de actuar en pos del interés público en Septiembre de 1991, cuando el P.D.A.C (Comité Consultivo de Psicofarmacología) convocó una audiencia para revisar las evidencias que mostraban vínculos entre Prozac y psicofármacos similares, y actos violentos y episodios psicóticos. Durante tres horas más de dos docenas de víctimas del Prozac, o familiares supervivientes de estos, relataron historias horripilantes que relacionaban este fármaco con múltiples asesinatos, suicidios, intentos de suicidio, autolisis, psicosis y otros efectos tenebrosos.

No obstante, el comité ignoró todo esto, y votó en contra de rotular de nuevo el Prozac con advertencias sobre los peligros que entrañase.

Relaciones corruptas con las compañías farmacéuticas

Una extensa investigación de FREEDOM y la Comisión de Ciudadanos por los Derechos Humanos ha relacionado la decisión del Comité del FDA sobre la re- etiquetación del Prozac, con relaciones irregulares entre sus miembros y las empresas farmacéuticas que debieran inspeccionar.

Por lo menos, 5 de los 10 miembros del Comité Consultivo de Psicofarmacología tenían conflictos de intereses basados en acuerdos contraídos con los fabricantes de antidepresivos (incluido Lilly) por un valor de al menos 1.108.587 dólares.

Para un memorial público, un miembro del comité, David Dunner, de la Universidad de Washington, antes de participar en la audiencia, había accedido a informar al comité sobre cualquier posible conflicto de intereses. Él admitió que tenía dos estudios de 100.000 $ pendientes con Lilly. También informó de haber recibido otros 100.000 $ para llevar a cabo un estudio con Paroxetina, sin hacer mención de que en este estudio se incluía la Fluoxetina. Tampoco informó de que en el pasado había cobrado por realizar estudios con Prozac. En una ocasión dirigió un ensayo clínico con 100 personas. El resultado fue modificado por Lilly con el fin de obtener la aprobación de la FDA.

Un día después de la audiencia, Dunner fue llamado para hablar en un seminario en Pittsburg patrocinado por Lilly sobre trastornos depresivos. Dunner había asistido a cinco de esos seminarios, y durante el tiempo que duró la audiencia supo que fue llamado a participar en otros tres más. A pesar de esto y de sus vínculos económicos con Lilly, convenció fácilmente a la FDA de que él no tenía asuntos pendientes ene ese preciso momento, que pudieran representar un conflicto de intereses.

Cinco días después de que el comité emitiera su opinión favorable al Prozac, Dunner recibió otra "recompensa" de Lilly. Esta vez, un nuevo estudio sobre los efectos del Prozac en los patrones del sueño. Una investigación ha puesto de manifiesto que Lilly ha "untado" a Dunner con l\'4 millones de dólares desde 1982.

La estrategia de las compañías farmacéuticas

Después de que empezasen a salir a la luz los efectos adversos del Prozac, la reacción de Lilly fue colérica, y en consonancia con la línea estratégica de la Asociación de Empresas Farmacéuticas (P.M.A). Como dice John Pekkanen \'s en "The American Connection: Profiteering and Politicking in the "ethical" drug Industry" :
"hay muchas secciones en la PMA, y suficientes archivos y fondos como para atacar cualquier alegato dirigido contra la industria farmacéutica. Y eso es precisamente lo que hace la PMA, no defiende a la industria farmacéutica frente a los cargos imputados, sino que ataca a la persona que los hace ...".

Así Richard Wood y Mitch Oaniels declararon la guerra a aquellos que atacasen a Prozac.

Lilly es el mayor sostén financiero de la PMA; de hecho Eugene Step, mano derecha de Richard Wood durante largo tiempo, asumió la dirección de la PMA y la de diversos comités de la PMA. Enfrentándose con el creciente escepticismo hacia el Prozac, Y con la desvirtuación de otros fármacos similares, era normal que el contraataque de la PMA se intensificara.

Una de las reacciones de Lilly fue la de emitir una declaración que ofreciera una indemnización a todos los médicos "contra demandas, gastos y riesgos que les pudiesen acarrear litigios originados por agravios pretendidamente causados por Prozac", Esto era signo de que la cantidad de dinero que se obtenía de las ventas compensaba los costes de cualquier litigio, Para aumentar aún más las ventas, se lanzó una campaña masiva para popularizar la depresión como una enfermedad para la que existía una cura milagrosa, al mismo tiempo que se acallaban las críticas.

Control del daño

Para evitar que el Prozac fuera retirado del mercado a causa de la mala imagen que se estaba creando entorno a él, Lilly se dispuso a usar los servicios de la firma de relaciones públicas Burson Marsteller.

En Mayo de 1990, Thomas O.Bell, asistente del entonces Vicepresidente de los EE.UU Dan Quayle, y uno de sus consejeros más cercanos, se convirtió en Vicepresidente y Consejero Ejecutivo de la oficina de Burson Masteller\' s de Washington ,D.C. y por lo tanto tomó el caso de Lilly.

Durante su vicepresidencia, Dan Quayle presidió el controvertido Consejo para la Competitividad de la Casa Blanca; que trabajó mano a mano con la PMA, para hacer presión mediante medidas administrativas, que permitieran a la FOA Iacelerar el proceso de aprobación de nuevos fármacos.

Una de las medidas aprobadas permitía a la FOA contratar a científicos y expertos, que no fuesen del gobierno, para revisar las aplicaciones pendientes de los fármacos. Esto levantó las críticas de mucha gente, ya que suponía que los mismos fabricantes, fueran los que inspeccionasen sus propios fármacos.

También se encontraba Wayne Pines en la oficina de Burson Marsteller de Washington, como Vicepresidente ejecutivo de la firma, y como antiguo Comisionado Asociado para Asuntos Públicos de la FOA (de 1972 a 1982). Pines supo llevar con astucia la causa de Lilly gracias a sus contactos con la FOA, y a su amistad con el Comisionado David Kessler.

Otro ejemplo de las relaciones incestuosas entre Lilly y la FOA es Jim O \'Hara, que recientemente asumió el puesto de portavoz de esta empresa, después de dos años y medio como "relaciones públicas" de Burson and Masteller\'s, y más concretamente como encargado de llevar la causa de Lilly. O \'Hara había dedicado estos dos años de "relaciones públicas" a llamar a docenas de periodistas, en un intento para vender historias atacando las críticas al Prozac. Considerando estos lazos, no es casual que la FOA renunciase a tomar acciones contra el Prozac.

Otros documentos sacados a la luz bajo la FIA muestran la naturaleza fraudulenta de los ensayos clínicos, que llevaron a la aprobación del Prozac por la FDA. Según un documento de la FDA fechado el 28 de Marzo de 1985, las directrices seguidas por Lilly en los ensayos clínicos excluían aquellas "experiencias adversas motivadas por la depresión".

El informe de la FDA admite que esto sesga los resultados, "NOTA: la decisión de excluir las experiencias adversas originadas por la depresión pudo haber alterado las frecuencias relativas de muchas reacciones adversas. Cada investigador pudo tener su propia idea de lo que eran experiencias depresivas, comprometiendo de este modo la fiabilidad de los ensayos.

Es sabido que muchos antidepresivos producen efectos adversos que resultan ser síntomas de diferentes tipos de depresiones (insomnio, nausea, ansiedad, tensión, intranquilidad) lo que podría Ilevarnos a subestimar estos efectos."

La infravaloración de los efectos adversos durante los ensayos clínicos, hizo que el estudio científico del Prozac fuese más que erróneo, fraudulento. Con todo, el Comité Consultivo de Psicofarmacología de la FDA se apoyó en esta información para afirmar que el Prozac era seguro y efectivo. Aún así, el tiempo ha esclarecido lo que el Comité de la FDA era incapaz de ver: que el Prozac causa ideación suicida y violencia sin sentido.
En 1985, después de que se descubriera que este fármaco no era significativamente más efectivo que el placebo, un estadístico de la FDA sugirió a Lilly que los resultados de los tests fueran evaluados de distinta manera (consiguiendo así que los resultados fueran más favorables para el Prozac).

En Agosto de 1991, poco después que la Audiencia sobre el Prozac tuviera lugar, un documento nos muestra cómo Paul Leber, director de la FDA, enterado de la "enorme cantidad de informes de todo tipo sobre el Prozac (más de 15.000)", presionó al personal encargado de la gestión del Sistema de Declaración de Reacciones adversas,para que los desetimara. Como consecuencia de la "actividad nihilista" de la FDA, un potente modificador de la conducta ha sido dispensado libremente durante más de 6 años, habiendo acumulado el mayor número de reacciones adversas de la historia (10 veces más que el Halcion -Triazolam- , que fue retirado en Gran Bretaña debido a sus efectos adversos, pero que todavía está disponible en EE.UU).

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Ejemplos de perturbación mental esquizofrénica:
( fragmento
extraido de un manual de psicofarmacología de la universidad CEU San Pablo de Madrid, en la sección que habla de los Neurolépticos)

"Algunas cosas día tras día Metro-trabajo-cena-trabajo-butaca-metro-trabajo ¿cuánto más se puede tragar?
Uno de cada cinco sufre un colapso nervioso"
Graffiti en Nothing Hill, Londres, principios de los años setenta, tal como fue reproducido en el numero dos de "Londons Outrage" febrero de 1977

"Estas citas de pacientes ilustran algunas de las distorsiones del pensamiento tipicas de tan grave trastorno. Han sido tomadas de la obra "Dementia Praecox o el Grupo de las esquizofrenias", obra clásica en que Eugen Bleuler describió esta enfermedad y le dio el nombre que ha prevalecido ...

José G. Es un joven de 20 años, estudiante menor de cinco hermanos, desde pequeño apocado y tímido ... Siempre fue el primero de su clase y sus estudios fueron brillantes en rendimiento ... Hacia los 18 años comenzó a oír voces extrañas, como si le llamasen. No conseguía distinguir en las voces si eran de hombre o mujer. Aunque ahora dice no oírlas, está convencido de que aquellas voces fueron realidad.

El padre ha podido sorprender algunos de los escritos, que ignora a quién dirige y que a continuación transcribo:

"Mis queridos señores, el otro día por una rara casualidad escuché en la radio su programa de "Cristo para todas las naciones" y no puedo por menos de sorprenderme de que Cristo quiera entregarse de nuevo a esas que ustedes llaman "naciones" después de lo que le hicieron. En primer lugar yo no creo que "naciones" sean esas aglomeraciones anárquicas, insulsas y absurdas, que no hacen más que hostilizarse entre sí. No creo que Cristo pueda tener interés alguno por esos piojosos, ya sean capitalistas o rojos.

La verdad es que un servidor de ustedes tiene tanta repugnancia hacia esos que se llaman a sí mismos cristianos, que por sus propias características de actuación merecerían que Dios mismo diera fin con todo lo creado, al haber cometido el error de dejarlo en manos de semejante gentuza. Estas letras van encaminadas a decirle que si todavía "soporto" la existencia con esos CERDOS, es por mi familia, y concretamente dentro de ella a aquellos que verdaderamente me han querido. Digo esto, que he renunciado a tomar nunca más contacto con este mundo extraño que dicen, está habitado por "criaturas amorosas y racionales", de lo cual yo me río a mandíbula batiente. No sé que bicho les ha picado a ustedes al intentar dar amor a esas bestias con cuerpo de mono, que no hacen más que defecar y roncar, si es que no te hacen alguna mala jugada de paso. les digo esto porque a mí ya me la han hecho, desde muy temprana edad me di cuenta con qué clase de basura había de soportar la convivencia de por vida; desde entonces no he hecho más que sufrir y padecer, y tanto ha llegado la cosa que muchas veces pienso que hago aquí en este hermoso "PLANETA AZUL", pero en cuya superficie habitan esta clase de seres animalados que acabarán por destruirlo. Ya mi vida la han destruido, mi mente, por culpa de esos inmundos piojosos, anda ya casi en los umbrales de la locura. Las causas ya las pueden ustedes suponer; fui siempre un chaval débil y asustado, en cuya minusvalía se cebaron todos, no había día en el que no sintiera el mordisco de esos puercos. Así a mis 25 años estoy encerrado en una habitación y sometido a tales torturas interiores que tengo miedo hasta del aire que respiro. Todo se lo debo, señores míos, a esa inmundicia, por la que dicen ustedes que hay que luchar "amorosamente" teniendo a Jesucristo por meta; ya podrán entender ustedes que me parece irónica la cosa.

En fin, mi único deseo es hacerles unas preguntas, estoy dándole vueltas a la cabeza, para ver la forma en que pueda terminar con mi vida, o la manera, en su defecto, de vivir como si en este bonito planeta no existieran más que yo y aquellos que de verdad me han querido, pero a lo uno y a lo otro se opone la religión cristiana, y en ella Dios mismo. ¿ No creen señores, que ya es bastante? ¿ Es que encima tendré a Cristo contra mí? ¿ No está Cristo al lado de esa porcina juventud? Lo único que quiero es que le pidan a Cristo que me permita ir a otra vida donde verdaderamente se respete al prójimo y mientras tanto, me de fuerzas para soportar este estado de coexistencia con esta manada de burros con garras en tanto vivan mis padres. Saludos".

El psiquiatra que recoge esta carta cuenta que a veces el chico le confiesa que "de nuevo creo que me miran por que soy poquísima cosa, y como consecuencia del complejo de perseguido tengo fantasías de grandeza, como si fuera reencarnación de emperadores romanos ... pero no tengo salida, no he sabido defenderme, me atacan por todos lados."

Hay veces el las que decir cualquier cosa está de más. Ésta es sin duda una de ellas. Este trocito de manual habla por sí mismo, dice mucho (demasiado quizás) de la locura del enfermo y de la lucidez de padres y psiquiatras. Sólo diremos, que nosotras sí estamos aprendiendo a defendernos ... y lo hacemos ATACANDO.
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Susurros y contrasusurros (Que no se callan, que no se callan ...)

"Yo he bajado demasiado para temer el bajar más"

El Corsario. Lord Byron.

Princesas sonrientes con enormes pistolas tras sus espaldas. Horror y espanto. Abismo. Inocencia. Resistencia.

Nos entregamos nosotros mismos a la destrucción, y reclamamos así mismo, y a cambio, más destrucción.

¿Quién dijo que quería tranquilidad...? Un error es un error.

La ostia, el corte, el mordisco, la autolesión, es el dique, el último recurso disponible que te lleva a no ser capaz de dar un paso más. Una especie de defensa innata contra la propia liquidación. Un punto de inflexión a partir del cual todo se vuelve un poco más lento: lo suficiente para seguir viviendo. Unos instantes de falsa pero necesaria tranquilidad, donde el tiempo parece pararse y el placer y el dolor se dan el más húmedo de los abrazos posibles.

Cada vez estamos más cerca de saber lo que queremos. Huelo mal, mi sabor es mucho peor.

Me escuecen los ojos. Es difícil dar cuenta de todo. Fracciones de tiempo expandidas sin control, 1000 versos a la fuga. Demasiadas imágenes sin sincronizar.

La noche y la ansiedad son como dos perros que copulan, y después son incapaces de soltarse.

Señores, les comunicamos que el dolor se hace insoportable.

Tanto odio sólo puede venir de haber amado igual o más.

Por tus crueldades me voy.

Fabulosas traiciones. Agujeros bien escondidos.

No es que no me quieras, es que me quieres mal ... Los lobos y los corderos no se miran con ojos tiernos.

Por que es muy perturbador enfrentarse con alguien que no ve las mismas cosas que uno ve.

¿Acaso no nota usted que algo está ya sucediendo? Un particular infierno ha sido desatado. Los tiburones más astutos y hermosos jugarán esta vez de nuestro lado. El farol definitivo. Un riesgo que nos encanta correr. Una muesca en la historia.

NO TE VOY A MOLESTAR, QUIZÁ TE SALPIQUE, SÓLO ESO ... TÚ HAZ COMO SI NADA.

Noches siempre en monocolor. Es evidente que quieres que me muera. Lo haces bien, lo haces bien. Extraños zumbidos. Leones deshidratados llorando de miedo. Los espejos siempre se encargaron de mentirnos. El corazón late, late. Parece -o parece parecer- que en el siguiente golpecito seco se fuera a incendiar él solo. Moriría sonriendo.

Adicciones. Eléctricos e insondables mecanismos. Las noches ... su escenario preferido. Entonces es cuando campa a sus anchas por los pliegues y repliegues de mi cerebro. y la siento cerca ... quien habla en mi oído dice que al abrir los ojos estará de pie en el centro: mismo de mi habitación ... bailando como un derviche, lanzando besos al aire ...

Estruendos. Gargantas partidas en dos. Que venga. Que me mate a ostias. Que despunte el maldito alba. Aguardo ansioso esa lluvia de patadas, puñetazos y salivazos. Los pájaros vuelan boca arriba. Las palabras se pierden en el oleaje de un mar de orina.

Merecer es un verbo que duele.

Buscaros un buen abrazo, una buena sonrisa, un buen polvo.

Elogio de la mentira. Me das asco.

AVISAMOS: El decorado empieza a dar muestras de cansancio. La situación no se podrá prolongar durante mucho más tiempo, si es que se quieren mantener unas condiciones mínimas de seguridad. La escena entera ha comenzado a hablar. Nada indica que se vaya a callar. Cada cual quiere escribir el guión de su personaje. El incendio ya está aquí. Que tiemble la representación.

Andaba a paso lento por las entrañas del bosque cuando tu beso me fulminó.

Dame-en-la-boca la patada más dulce que me puedas dar.

MEJOR, HABEIS LLEGADO A LA CONCLUSIÓN DE QUE IRSE ES LO MEJOR. PERO SOIS TAN SUCIOS E HIPÓCRITAS, QUE OS NEGAIS A RECONOCER QUE SE TRATA DE UN JUICIO QUE SÓLO REPRESENTA VUESTROS INTERESES. LA MÁS BONDADOSA DE LAS OPCIONES NO TIENE EN CUENTA A NADIE MÁS QUE A VOSOTROS MISMOS. NO DESPERDICIEIS UNA DE VUESTRAS ESTIMADÍSIMAS LÁGRIMAS. NO PRONUNCIEIS MI NOMBRE EN VANO. NO OS ATREVAIS A DECIRLE A ALGUIEN QUE OS IMPORTO. DE VERDAD QUE DEBERÍA RAJAROS EL CUELLO.

Caemos, caemos.
Traza el recorrido en tus hojas cartográficas. Calcula los ángulos, los virajes, los encuentros causales, el impacto.

Tengo ganas de morderme la yugular.

Quisiera besar lentamente sus párpados antes de marchar.

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"La antipsiquiatría nació como lucha dentro de las instituciones contra todas las formas de represión, de violencia y gueto que existen dentro de los manicomios. La labor dentro de las instalaciones es importante, pero debe darse un paso hacia delante y estar alerta para no ser absorbidos. ¿Qué sentido tiene crear diez islas felices mientras todo el resto funciona como antes?. De esta forma no se rasguñan ni siquiera las instituciones. Por el contrario, la locura es recuperada por el sistema y asesinada como posibilidad subversiva. Por ello estoy convencido de que ha llegado el momento de salir de las instituciones. De no luchar sólo dentro del manicomio. De luchar fuera. Hay que politizar la locura, convencer a la gente para que acepte su propia locura sin miedo. Y para obtenerlo, debe arrojarse al mar a los expertos. Cortarles la cabeza a los psiquiatras. Para estos, actualmente no existen más que dos alternativas: o se suicidan, o hay que matarlos."

D. Cooper. ','

"Si somos unos "locos", nuestra locura no es dulce, es la locura de querer vivir, de negarnos a someternos al trabajo asalariado, de romper el círculo de base de la banalidad, de utilizar todas las posibilidades de encontrarnos a nosotros mismos, de abrlrnos y de reunlrnos para mejor afirmar la autonomia de nuestros deseos insatisfechos por el capital."
Grupos Autónomos. Enero de 1979.