La fábrica lorquiana, al igual que su producción, tiene unos límites
difusos e imprecisos. En última instancia, abarca Granada entera. De
este modo contribuye a generar la imagen de la ciudad. Al ser las
instituciones y los intereses capitalistas en juego los que definen qué
es una "ciudad", a fecha de hoy lo que se entiende por tal es una
ciudad-empresa: aquélla que debe competir ferozmente con las demás para
atraer inversiones y convertirse en nudo privilegiado de una intrincada
red de velaciones económicas. En ese mercado, la ciudad acaba
vendiéndose obviamente como un producto, deviene una mercancía más, y
como tal su imagen es ante todo una imagen mercantil: una marca.
Biblioteca social Hermanos Quero, Granada 2009
48 págs. Rústica 14x14 cm