"No llevar a nuestros hijos a la
escuela es uno de los mayores tabúes sociales. Para lograrlo, no se
repara en medios: difusión masiva de tópicos y mentiras, uso
generalizado de seudo-teorías pedagógicas y creencias infundadas
e intimidaciones a las familias recalcitrantes. El cerco del conformismo social
habla por boca del Estado, quién proclama faltando a la verdad: "La
escuela es obligatoria. Los niños no pueden aprender nada en casa con
sus padres, y además no pueden sociabilizarse. Un niño no escolarizado
no tiene futuro profesional..."
El mérito de este libro
es rebatir toda esa parafernalia ideológica. Su autora, Sylvie Martin-Rodriguez,
nos demuestra, desde su propia experiencia y con argumentos, que la educación
en casa lejos de ser un acto irresponsable, es ante todo fruto de la libertad
de conciencia por parte de padres y madres que quieren emprender con sus hijos
una nueva relación de aprendizaje. Sus numerosas referencias al contexto
internacional (y particularmente, francés) nos pueden ayudar a esbozar
cual ha de ser el camino y el mejor futuro para un fenómeno que ya
es una realidad en España." (más información)